681 10 51 10 Previo cita c/ Museu, 15, 2n A, GRANOLLERS
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Uno de los problemas más comunes asociados al embarazo es la diástasis del recto abdominal. Durante el embarazo sabemos que la barriga se expande, haciendo que el recto abdominal se elongue a lo ancho y a lo largo, y por tanto, los dos vientres musculares del recto se curven alrededor del abdomen y se separen entre sí (sobretodo a nivel del ombligo). Esta separación es lo que se denomina «diástasis».

La incidencia en las mujeres embarazadas es del 27% en el segundo trimestre y del 66% en el tercer trimestre (de las cuales el 53% continuaron teniendo diástasis inmediatamente después del parto). (1)

La separación de los rectos, es algo normal en el embarazo, pero se considera patológico cuando supera los 2-3 cm de ancho, y 2-5 cm de largo. (2)

En el artículo de Coldron et al, vemos que el recto abdominal de una embarazada a los 12 meses después del parto, sigue siendo más delgado, ancho y largo que en una mujer no embarazada, y que el promedio de separación de los rectos es de 2,3 cm (desde 1,2 a 4,2 en el estudio), con un tercio de las mujeres del estudio presentando una separación por encima de la media. Pero la conclusión del estudio es lo más importante, diciendo que uno de los factores de riesgo más importantes asociados a la diástasis abdominal es la ausencia de ejercicio físico pre y perinatal. Si no hay ejercicio, el cierre de los rectos no muestra mejoras al final del primer año. (3)

Ahora bien, ¿la diástasis abdominal repercute sólo estéticamente? ¡NO! Tu suelo pélvico se verá afectado, así como tus lumbares,…

Como ya hemos comentado en otras entradas, es muy importante que toda la cavidad abdominal funcione bien para que el suelo pélvico no pierda su función. El diafragma y la pared abdomino-lumbar deben funcionar perfectamente (aquí adquiere importancia el transverso y el core).

De hecho, el 50% de las mujeres con problemas de suelo pélvico presentan diástasis de los rectos abdominales. Las pacientes con diástasis tienden a tener mayor número de disfunciones de suelo pélvico que las pacientes que no la presentan. (4)

Entonces ¿cómo tratar la diástasis de los rectos abdominales? Pues, aún no hay unas directrices claras de hasta que tamaño de diástasis el tratamiento es conservador, y a partir de cuánto es quirúrgico; pero si miramos bibliografía sobre el tema, vemos artículos en los que se ha conseguido reducir una diástasis postparto inicial de 11,5 cm, a 2 cm (en la zona con más separación), con un programa de reeducación de transverso y evitando actividades hiperpresivas (maniobra de Valsalva, abdominales convencionales,…). (5)

En otro estudio, se redujo la separación de los rectos realizando ejercicios de «Abdominal Bracing» en el post-parto. (6)

Otra opción para tratar la diástasis es la Gimnasia Abdominal Hipopresiva GAH), creada por Marcel Caufriez (Doctor en Ciencias de la Motricidad), cuyo objetivo inicial fue fortalecer la faja abdominal sin tener efectos negativos en el suelo pélvico. La característica principal es la disminución de la presión intraabdominal, pero para realizarlos correctamente hay que seguir una serie de principios técnicos (Autoelongación, Doble mentón, Decoaptación de la articulación glenohumeral, Adelantamiento del eje de gravedad, Respiración costal y Apnea espiratoria). En este caso, la GAH será beneficiosa al potenciar el transverso abdominal y el suelo pélvico a la vez. (7)

Según el artículo de Stüpp L et al., en la que midieron la activación del transverso con Electromiografía, se produce una mayor activación del transverso realizando GAH a la vez que se realiza una contracción voluntaria de suelo pélvico (en comparación a la GAH por si sola, y la contracción de suelo pélvico por si sola). (8)

 

Por tanto, y como conclusión:

  • Después del embarazo se produce una separación de los rectos abdominales, que será patológica si supera los 2-3 cm de ancho.
  • Aún no se sabe a partir de que tamaño es mejor realizar tratamiento quirúrgico, pero se sabe que el tratamiento conservador ayuda a reducir la diástasis y a recuperar la funcionalidad; por tanto, siempre es mejor empezar por el tratamiento conservador y valorar hasta que punto se puede reducir la diástasis.
  • Si sospechas de diástasis abdominal, acude a tu fisioterapeuta y valorará qué ejercicio es el más indicado para tu caso.

SALUDos.

Maria

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

(1) Boissonnault JS, Blaschak MJ. Incidence of diastasis recti abdominis during the childbearing year. Phys Ther. (1988) Jul;68(7):1082-6

(2) Rath, A.M., Attali, P., Dumas, J.L., et al., 1996. The abdominal linea alba: an anatomo-radiologic and biomechanical study. Surgical Radiologic Anatomy 18, 281–288.

(3) Coldron Y, Stokes MJ, Newham DJ, Cook C. Postpartum characteristics of rectus abdominis on ultrasound imaging. Manual Therapy 13 (2008): 112-121.

(4) Spitznagle TM, Leong FC, Van-Dillen LR. Prevalence of diastasis recti abdominis in a urogynecological patient population. Int Urogynecol J. (2007) 18:321-328.

(5) Litos K. Progressive Therapeutic Exercise Program for Successful Treatment of a Postpartum Woman With a Severe Diastasis Recti Abdominis. J Womens Health Phys Therap. (2014) Volume 38, Num 2.

(6) Nisha Acharry, Rahul Krishnan Kutty. ABDOMINAL EXERCISE WITH BRACING, A THERAPEUTIC EFFICACY IN REDUCING DIASTASIS-RECTI AMONG POSTPARTAL FEMALES. Int J Physiother Res 2015;3(2):999-1005. DOI: 10.16965/ijpr.2015.122

(7) Rial T, Pinsach P. Principios técnicos de los ejercicios hipopresivos del Dr. Caufriez. EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 17, Nº 172, Septiembre de 2012.

(8) Stüpp L, Maglhaes-Resende AP, Dellabraba-Petricelli C, Uchiyama-Nakamura M, Alexandre SM, Diniz-Zanetti MR. Pelvic Floor Muscle and Transversus Abdominis Activation in Abdominal Hypopressive Technique Through Surface Electromyography. Neurourol Urodynam. (2011) DOI 10.1002/nau

 

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